lunes, 8 de abril de 2013

Guía de Audición: Mozart, Divertimento en Mi b M, k. 563


En esta ocasión nos ocupamos de una obra cumbre de Mozart, inexplicablemente muy poco conocida: el Divertimento para trio de cuerdas en Mi b M, k.563. Se trata de una de sus últimas obras, y tiene muchas cosas curiosas a destacar. Primero de todo, el nombre: lo de Divertimento no tiene mucho sentido si lo comparamos con los Divertimentos de Mozart para cuerda y viento o los de cuerda, deliciosas obras fáciles de escuchar, sin grandes pretensiones. En este caso, nada de eso: se trata de una obra madura, nada ligera, que, pese a la restricción de sus tres únicos instrumentos, es de un nivel compositivo increíble. Lo del título de Divertimento tal vez se deba a la inclusión, además de su 1º, 2º y 6º movimiento, que ya bastarían por si solos para tener una obra completa, de dos Minuetos con sus tríos y un Tema y variaciones. De todas formas, ya veremos que estos otros movimientos tienen de todo menos de “relleno”.
Otro aspecto es el de su intrumentación: en lugar de la forma más cómoda a cuatro voces, la del cuarteto, Mozart opta por tan solo tres: violín, viola y chelo. Y es curioso cómo, sin abusar de dobles cuerdas ni otros recursos, consigue una escritura rica y con una textura muy completa.
Sobre lo de utilizar el tono de Mi b M (con tres bemoles) y su relación con la masonería (la obra está dedicada a un hermano de logia, Michael Puchberg), tampoco voy a entrar mucho, tampoco soy un experto y me encuentro más a gusto centrándome en cuestiones puramente musicales.

Aquí tenéis la partitura, por si queréis seguirla.

La versión que he empleado en los ejemplos está interpretada L’Archibudelli, con Vera Beths, Jurgen Kussmaul y Anner Bylsma

1º movimiento, Allegro

Ejemplo 101

El primer movimiento, Allegro, se abre directamente con un arpegio descendente de Mi b M, tocado al unísono por los tres instrumentos “sotto voce”, tras el cual, sobre el ritmo ya fijado por las corcheas de la viola, va saliendo el tema. Enseguida, lo primero que nos damos cuenta es la igualdad entre los tres instrumentos: nada de melodía en el violín, bajo en el chelo y relleno en la viola: los tres instrumentos tienen igual protagonismo y vemos que comparten, de igual a igual, el material temático. Otra cosa que nos llama la atención es el gran virtuosismo requerido para los tres instrumentos.
Aparece también el primer diseño rápido en semicorcheas tomado a su vez por todos los instrumentos, y que tendrá un gran uso como motivo rítmico durante todo el movimiento. A veces ascendente, y a veces descendente (como en movimiento contrario, de nuevo)


Ejemplo 102

Y llegamos pronto al segundo tema, que de acuerdo con las leyes de la forma sonata, está en la dominante, Si b M. El tema, como otro detalle de la libertad del Mozart, está tocado en sextas por violín y violonchelo, mientras que la viola lleva el bajo rítmico. Nos quedamos un rato en la tonalidad, y van apareciendo otros diseños en Si b M que más tarde utilizará en el desarrollo. Uno de ellos es el del minuto 0:31 del ejemplo (compás 44)

Ejemplo 103

El desarrollo comienza con el arpegio descendente del comienzo, y aquí Mozart empieza a emplearse a fondo: el arpegio va pasando por todos los instrumentos, prácticamente cada dos compases está en un tono diferente e inesperado. Al mismo tiempo, mientras suenan los arpegios descendentes, siempre hay un instrumento que hace un diseño ascendente, ricamente ornamentado y algo cromático que va ayudando a las modulaciones. Así, tras errar por varias tonalidades lejanas, llegamos al compás 88 (minuto 0:26 del ejemplo), y nos quedamos nada menos que en Si b m. Aquí Mozart emplea el diseño del compás 44, utilizándolo en canon, y alternando entre forte y piano. Incluso en el compás 98, 99 y 100 (minuto 0:43 del ejemplo) nos aparecerá este motivo en el violín, mientras que el viola y chelo aparece en canon y en movimiento contrario (no puedo evitarlo, tengo una fijación por encontrar imitaciones en movimiento contrario en todos los compositores). Así llegamos a un pedal en Re M que nos llevará a la reexposición. Aquí todo transcurre según lo previsto: 1º tema, prácticamente igual que al principio y el 2º tema, está vez en la tonalidad principal, como manda la forma sonata:
Ejemplo 104

Y la cosa transcurre sin nada reseñable, con los endiablados pasajes que van pasando por todos los instrumentos, hasta llegar al final.

1º movimiento completo:


2º movimiento, Adagio.

La tonalidad es La b M. Se trata de un movimiento íntimo y profundo, bastante poco apto para un divertimento, por cierto.

Ejemplo 201

El movimiento empieza con cuatro compases que parecen destinados tan solo a establecer la tonalidad, sin más: el chelo hace un arpegio ascendente en negras, primero en la tónica y luego en la dominante. Parece que el verdadero tema empiece al 5º compás, pero en realidad el comienzo es absolutamente temático, como ya veremos más tarde. A partir, pues, del 5º compás observamos como se van distribuyendo las voces. La sensación de placidez viene acentuada además por una cierta economía de medios: los instrumentos dialogan casi en solitario, con una textura luy ligera. Además, abundan los silencios, momentos en los que parece que todo se queda suspendido.

Ejemplo 202

Ahora es el violín quien repite las notas iniciales del chelo, pero en Mi b M. Sin embargo, en lugar de hacer tan solo un arpegio, la segunda vez lo amplía, ornamentándolo y abarcando casi tres octavas el diseño. Después de esto, en el compás 30 (minuto 0:16 del ejemplo), viene un sorprendente puente con unas inesperadas modulaciones, acentuadas por los enormes cambios de registro del violín, que nos llevan de nuevo a Mi b M. Y ahí nos quedamos, de momento, con un par de cadencias rotas (compases 38 y 42, minutos 0:47 y 1:04), que hacen desear todavía mas la conclusión.

Ejemplo 203

La primera sorpresa del desarrollo es el cambio de armonía: si habíamos acabado, por fin, en Mi b M, la dominante del movimiento, de repente cambiamos a Mi b m con las negras iniciales del chelo. Y así, mientras el chelo comienza cada vez su pasaje un semitono más grave, llegamos a un remanso de cuatro compases en Do, que parece que vayan a ser la 7ª de dominante de Fa m (compás 51, minuto 0:26). Y, una vez más, Mozart nos sorprende con los compases siguientes (compás 56, minuto 0:43), donde, con un parco acompañamiento de los otros instrumentos, el violín nos lleva por tonalidades extrañas hasta llegar, finalmente, a Mi b M (la dominante de La b M)

Y viene la reexposición, con algunos cambios (qué difícil es que Mozart se limitase a hacer una reexposición literal). Y el movimiento, tras pasar por momentos muy parecidos a los antes comentados, acaba.

2º movimiento completo:


3º movimietno, Menuetto. Allegretto.

Ya de vuelta a la tonalidad inicial, Mi b M, y con un movimiento algo más ligero después de la profundidad del Adagio.

Ejemplo 301

Los minuetos dejan poco lugar a la originalidad, la verdad, pero aún así, destacaría el comienzo con el ritmo en hemiolas, o sea, con un ritmo binario que se superpone al compás ternario del minueto.

Ejemplo 302

Aquí destacaría la escritura muy ligera, de nuevo, con intervenciones en solitario de todos los instrumentos, sin acompañamiento, que tienen un aire como de improvisación. De hecho, en la versión que nos ocupa, los músicos no mantienen rigurosamente el tempo, creando una sensación de libertad que no le va nada mal.

3º movimiento completo:


4º movimiento, Andante.

Se trata de un Tema y variaciones, en Si b M. Es un recurso muy usado por Mozart en sus divertimentos, pero veremos que no se limita a cubrir el expediente, sino que lo hace de una manera magistral. Comenzamos porque no está dividido en tema y variaciones, sino que va todo seguido, sin repeticiones intermedias, como sería lo normal.

Ejemplo 401

El tema dura 8 compases la 1ª parte, y 16 la 2ª, y cualquier compositor habría puesto una repetición en cada sección y santas pascuas. Pero Mozart no lo hace. Si os fijás, al repetir el tema (compás 9, minuto 0:16 del ejemplo), cambia el acompañamiento, independizando y dando más importancia a las voces secundarias. Esto se repite en lo que sería la 2ª parte del tema.
 Por cierto, y como impresión personal, el tipo de tema me parece de lo más “schubertiano”. Como curiosidad, escuchar el comienzo del Tema y variaciones del Octeto de Schubert:
Ejemplo 402

Curioso, ¿no?. En el último movimiento veremos como de nuevo me vuelve a recordar a Schubert

Ejemplo 403

Acabada la exposición del tema, en el compás 49 empieza lo que sería la 1ª variación. El tema pasa a la viola, mientras el violín lleva una parte libre or encima. Y en lo que sería la repetición, compás 58 (minuto 0:15 del ejemplo), vemos que realmente nadie toca el tema, pero se respetan las armonías, por lo que podemos seguirlo con facilidad. Lo mismo pasa en la 2ª parte y su repetición.

Ejemplo 404

En el compás 97 comienza lo que sería la 2ª Variación y, de nuevo, no encontramos el tema por ninguna parte, salvo en la armonía. Se trata de una variación muy libre. Y 8 compases más tarde, el violín retoma el comienzo que hizo la viola, pero con otro carácter (compás 105, minuto 0:15 del ejemplo). Lo mismo en la 2ª parte.

Ejemplo 405

Cambio total de atmósfera. Es la variación en minore, en Si b m, pianissimo, legato. Al compás 9º de esta variación (compás 153, minuto 0:15 del ejemplo) se intercambian totalmente las voces, tocando las mismas notas pero distribuidas de otra forma entre los 3 instrumentos.

Ejemplo 406

Aunque se trata de la última variación, ya en Si b M, ya no aparecen las repeticiones de cada sección, y en su lugar hay unos cuantos compases de coda. Se trata de un variación de virtuosismo, con pasajes rápidos de fusas en el violín mientras la viola hace algo parecido a un coral, o cantus firmus, con el “esqueleto” del tema. Y en la coda, tras pasar los otros instrumentos por las fusas, parece que el tempo vaya más lento, por el cambio de fusas a semicorcheas, hasta acabar suavemente.

4º movimiento completo:


5º movimiento, Menuetto, Trio I, Trio II, Coda.


Es el movimiento, junto con el 2º, más ligero de este Divertimento. Del minueto no destacaría nada en especial, es un movimiento bastante “standard”

Ejemplo 501

Son más destacables los deliciosos tríos, en estilo de landler, o de deutsche Tanz. Tras el 1º trio se repite el minueto, y aquí vemos un argumento a favor de los que abogan por tocar siempre todos los minuetos con sus repeticiones incluso cuando van da capo. En esta ocasión, tras el trio 1º, Mozart escribe: “Menuetto da capo, le repliche piano”, con lo que se podría suponer que siempre se repetían los minuetos, pero que en este caso la 2ª vez debía ser piano.

Ejemplo 502

Otro trio con el mismo estilo del anterior, con el mismo aire de landler, que deja ya imaginar lo que serían los futuros valses vieneses. Acabado este 2º trio, se toca de nuevo el minueto y se enlaza con la coda, que acaba el movimiento

5º movimiento completo:


6º movimiento, Allegro.

Se trata de un Rondó sonata

Ejemplo 601

Este comienzo, que podría haber sido firmado perfectamente por Schubert, he de reconocer que me parece algo por debajo del nivel de la obra. No porque sea malo, sino porque el resto es mucho mejor. Se limita a una melodía en el violín, con el chelo simplemente marcando el bajo y la viola rellenando con la armonía. En ninguno de los otros movimientos ha estado tanto tiempo con el mismo diseño. Como curiosidad, os pongo un fragmento de una Sonatina de Schubert, con exactamente la misma construcción:
Ejemplo 602

Bueno, volviendo a Mozart. Tras una exposición de este 1º tema, aparece, por fin, un diseño más interesante. Es en el minuto 0:34 (compás 32). No se trata de otro tema, propiamente dicho, pero ya veremos que luego en el desarrollo da mucho juego.

Ejemplo 603

Este sí que es el 2º tema, propiamente dicho, y está en Si b M (la dominante). Y nos quedamos todavía un rato en esta tonalidad, con un par de diseños interesantes, antes de volver a repetir el 1º tema, exactamente como al principio (recordemos que es un Rondó)

Ejemplo 604

Aparece de nuevo el diseño más rítmico, que, en lugar de ser al unisono en los 3 instrumentos, es en forma de canon, llevándonos de repetne a la exposición del 1º tema por la viola, en La b M (compás 126, minuto 0:12 del ejemplo). Sin embargo, en lo que será la repetición de este tema, pasa a modo menor, y tras algunas modulaciones, es el chelo el que coge el relevo, haciendo el tema en Do m (compás 138, minuto 0:26 del ejemplo)

Ejemplo 605

De nuevo el diseño rítmico, en canon, y, sorpresivamente, vemos que Mozart emplea este diseño como cabeza de tema en una especie de fugato, donde intervienen los tres instrumentos. Y así llegamos a la reexposición del 2º tema, ahora en la tónica, Mi b M (compás 179, minuto 0:32 del ejemplo)

Ejemplo 606

Tras una última exposición completa del 1º tema, en la tónica, aparece de nuevo el motivo rítmico, más elaborado, con entradas sucesivas de los 3 instrumentos a contratiempo, lo que nos lleva plácidamente al final del movimiento.

6º movimiento completo:




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