sábado, 13 de abril de 2013

Mis CDs favoritos(1): C.Ph.E.Bach, Sinfonías para cuerda (Pinnock)

Este disco lo tuve ya en vinilo y me entusiasmaba. Ahora lo he comprado en CD y me sigue encantando. Para mí es el mejor disco que hicieron Pinnock y su English Concert, con diferencia.
   


Primero, la música. Seguramente papá Bach se tiraría de los pelos al ver lo que componía su hijo, porque es absolutamente revolucionario en su época. Su originalidad es absoluta, en muchos aspectos de la escritura: armonías que cambian sin ninguna preparación, enlace inesperado entre movimientos, dinámicas extremas, acentuaciones rítmicas contradictorias (abundantes hemiolias), empleo de crescendi y diminuendi, acordes de tres y cuatro cuerdas en la orquesta (de las primeras veces que se presentaban en la escritura orquestal), y un uso de la expresividad extremo, con sus lánguidas apoyaturas y su exagerada (para la época) acentuación expresiva. Una música, pues, fresca, original y muy diferente a lo que se escribía por aquel entonces.

Y la interpretación... absolutamente genial. El trabajo que se hizo en esta grabación es de una meticulosidad extrema, a la vista de los resultados. No es sólo que toquen afinados, juntos y con unos golpes de arco idénticos, es que las muchísimas fluctuaciones que hacen en las frases están cuidadas al extremo. Detalles como los trinos y sus resoluciones, el arpegiado de los acordes, las pequeñas cesuras que introducen, etc., son admirables. Otro rasgo distintivo de este grupo es el empleo muy comedido del continuo, sin el exceso de adornos que primaban en la época, con la peregrina excusa de que en la época el clave siempre estaba improvisando sus realizaciones. Pinnock realiza el continuo de una manera muy austera, completando pero sin protagonismo. Sin duda las orquestas de cámara inglesas siempre han sido especialmente disciplinadas en todo esto, pero este grupo en particular fue un hito. Más tarde aparecieron muchos otros grupos, con mayor o menor fortuna (Academy of Ancient Music, English Baroque Soloists, Brandemburg Consort, The Hannover Band, etc. , pero muchos de ellos estaban compuestos por los mismos músicos, sentados en sillas diferentes. El trabajo de The English Concert en estos primeros discos (también el op. 6 de Haendel, los conciertos de clave de Bach, las Suites y los Brandemburgo) es de una extrema limpieza, homogeneidad y cuidado al detalle. A veces he calificado a Simon Standage, el concertino, de soso, pero la verdad es que su labor de leader es impresionante, por los resultados que consigue. Tocando solo ya era otra cosa, y de ahí mis reservas.

Os pongo algunos fragmentos:

En el comienzo de la primera Sinfonía, en Sol M, vemos un poco de todo lo dicho al principio: contrastes extremos de dinámicas, una instrumentación brillante que saca partido de los recursos de la cuerda, con sus pasajes de alternancia entre cuerdas de los violines (minuto 0:13) y enlaces inesperados (minuto 0:28)



En el siguiente ejemplo, el tiempo lento de la 3ª Sinfonía en Do M, encontramos, junto con armonías que nos sorprenden por su construcción y dinámicas (al principio del ejemplo y en el minuto 1:14)), a pasajes de diálogo entre los violines de una expresividad extrema, con sus lánguidas apoyaturas y retardos(minuto 0:20).


El siguiente ejemplo , el primer movimiento de la misma 3ª Sinfonía, nos ilustra la limpieza extrema de la interpretación: observemos, en el minuto 0:15, la pulcritud de los pasajes de semicorcheas en los violines, así como la perfecta coordinación de sus fluctuaciones dinámicas: crescendi, diminuendi...


En el siguiente ejemplo, el final de su 5ª sinfonía en Si m, podemos observar los salvajes acordes de su comienzo, de 3 y 4 cuerdas, absolutamente originales también por su armonía: nadie diría que es el comienzo de un movimiento (comienzo del ejemplo)





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